Gobernanza y Desenlace Chavista para la CDMX

El proceso hacia el Constituyente permite apreciar con nitidez  la naturaleza y perversiones del sistema actual de gobernanza en la CDMX,  asociado íntimamente  al deterioro físico de la ciudad, así como al ambiente de impunidad, disfuncionalidad y corrupción que la envuelve. La corrupción en la ciudad no es sólo un desafortunado lastre adherido a su vida institucional, sino código  de gobierno, implantado  minuciosamente durante los últimos 20 años, y articulado con engranes clave en el ejercicio del poder. Veamos.

Se ha tejido una nueva administración pública eminentemente  patrimonial, con posiciones y organigramas  saturados de cuadros partidistas, de representantes conspicuos de tribus o facciones, y de  militantes callejeros, para quienes el acceso al poder público es  contraprestación por  servicios corporativo – electorales prestados a los partidos que detentan el poder. Así, se ha desplazado a personal y a funcionarios  con  preparación y experiencia,  degradado a extremos humillantes el ambiente de trabajo, depauperado los sueldos medios (incluso confiscándoles una contribución para “la causa”), envilecido a los órganos de gobierno y  destruido gran parte de sus capacidades técnicas, directivas y de ejecución.

La visión patrimonial de la administración pública  se ha conjugado  con una  arquitectura corporativa de control político apuntalada  en rentas para diversos grupos o sectores, derivadas de la explotación o apropiación  ilegal de activos, ámbitos o procesos vitales para la ciudad:  espacio público entregado al ambulantaje,  transporte concesionado a mafias, taxis piratas, ocupantes  de inmuebles, invasores de predios en zonas de conservación, solicitantes de vivienda, vecinos de colonias populares demandantes de servicios, mafias extorsionadoras de constructores y  de giros comerciales, y traficantes de usos del suelo y licencias de construcción, entre otros. Parte de la renta es capturada por redes de control político que se extienden corporativamente desde el gobierno central y desde las delegaciones, en forma de cuotasderechos de piso. Es una fórmula eficaz de corrupción y manipulación (“operación política”) que tiene como costo social la degradación de los espacios públicos, inhibición de empleos formales, evasión fiscal, piratería, destrucción de plusvalías en edificaciones circundantes, lapidación de inmuebles históricos o catalogados, expulsión de la inversión, decadencia de servicios públicos, deterioro del paisaje y de bienes y servicios ambientales, entre muchos otros. Se ha cultivado también otro tipo de clientelas: desarrolladores inmobiliarios patrocinadores  de “la causa”,  que han recibido el patrimonio territorial verde de la CDMX en el poniente  (Santa Fe e inmediaciones)  a cambio de la construcción de obras viales electoreras fuera del cualquier contexto de planeación y racionalidad urbana.

A la visión  patrimonialista de la administración pública, y al control político – corporativo de grupos rentistas se suma una política de gasto público eminentemente clientelar, cuyo objeto es consolidar franjas de electores afines capaces de sostener en el poder a los partidos dominantes.  La reorientación clientelar del gasto implica la explosión de subsidios y “apoyos” en menoscabo de presupuestos para obra pública, equipamiento y mantenimiento, lo que empobrece y deteriora gradualmente el capital físico de la ciudad.  El caso es que hoy en día, el gobierno de la CDMX gasta más en subsidios que en obra pública, subsidios sin mecanismos propios de fondeo y a todas luces insostenibles  por razones de evolución de la pirámide demográfica, como el de adultos mayores. A ello agreguemos que el 40% del presupuesto se usa para pagar burocracia (gran parte improductiva), que la recaudación por impuesto predial es nimia (menos del 7% de los ingresos totales), que la deuda aumenta exponencialmente (se duplicó el saldo sólo entre el 2000 y el 2006), y que la ciudad pierde competitividad e inversión. Si los responsables de todo esto logran dominar la Asamblea Constituyente de la CDMX es previsible un típico desenlace chavista

https://www.facebook.com/GabrielQuadri/?ref=ts&fref=ts

http://eleconomista.com.mx/columnas/columna-especial-empresas/2016/05/13/gobernanza-desenlace-chavista-cdmx

 

 

No hay comentarios

Agregar comentario

A %d blogueros les gusta esto: