CONAPESCA, Sabotaje, Vergüenza y Extinción

La extinción de la Vaquita Marina (Phocoena sinus), una pequeña marsopa – mamífero marino – endémico del Alto Golfo de California no sólo es tragedia de biología evolutiva y ecología marina. Es también expresión palmaria de un caso extremo de incompetencia, impunidad, incuria, cinismo y corrupción en la Administración Pública Federal. CONAPESCA, y quienes la dirigen y han dirigido, son directamente responsables de la extinción de este mamífero marino, acontecimiento que es estigma nacional y vergüenza para el Gobierno de la República. A pesar de múltiples ordenamientos nacionales, iniciativas internacionales, legislación, decretos, programas, comisiones y comités para conservar a la Vaquita Marina a lo largo de 20 años, su población se ha colapsado drásticamente, en especial, en los últimos cinco años. En 2017 se estimaron 30 ejemplares, ¡72% menos que en 2015!

La razón de la extinción es la permisividad, ilegalidad y corrupción, principalmente en la pesca de Totoaba. Las Vaquitas Marinas mueren de asfixia al quedar atrapadas en las redes de los pescadores. Parecería que existiese connivencia de CONAPESCA con la delincuencia organizada dedicada a la pesca ilegal de Totoaba, cuya vejiga natatoria alcanza precio de oro en mercados asiáticos. La pesca ilegal de Totoaba (enorme pez en peligro de extinción) es encubierta por la pesca de Curvina (parecida a la Totoaba). CONAPESCA ha incumplido y violado sistemáticamente todo tipo de disposiciones destinadas a impedir la pesca de Totoaba y limitar la pesca de Curvina.

CONAPESCA deliberadamente se ha abstenido de aplicar la ley en el Alto Golfo de California en materia de inspección y vigilancia. Ello, aunque es su responsabilidad de acuerdo a la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable. De acuerdo a la Auditoría Superior de la Federación, durante 2015, CONAPESCA omitió ejercer inspección y vigilancia en 24 pesquerías consideradas sobre-explotadas, incluyendo la de Totoaba y Curvina, que además exterminan a la Vaquita Marina. Más de 8 vedas no fueron vigiladas, incluyendo la veda de la Curvina Golfina en Sonora, hábitat crítico de la Vaquita Marina. Si esto ocurre en pesquerías y regiones críticas ¿qué puede esperarse en el resto del territorio marino de México?

El instituto Nacional de la Pesca (INAPESCA) y par de CONAPESCA no publica desde 2012 la Carta Nacional Pesquera, instrumento fundamental de regulación en el sector, a pesar de que por ley debe hacerlo cada año. No obstante, en la Carta de 2012 ya se establecía la necesidad de limitar y disminuir el esfuerzo pesquero (número de embarcaciones, artes de pesca e individuos) en el caso de la Curvina Golfina. CONAPESCA actuó al revés: incrementó entre 2012 y 2017 el número de embarcaciones (aproximadamente de 400 a 800) y la captura permitida (de 2,250 a 4,300 toneladas) en el hábitat de la Vaquita Marina. CONAPESCA también ha duplicado (a través de la “Homologación”) los permisos pesqueros de camaroneros a escama (y viceversa) en el hábitat de la Vaquita Marina. Más aún, ha expedido nuevos permisos en la zona, aunque no es posible conocer las cifras precisas, las observaciones en campo lo demuestran. CONAPESCA también ha violado el Ordenamiento Marino del Golfo de California, expedido por SEMARNAT, y al cual está obligada, así como el Programa de Manejo de la Reserva de la Biósfera del Alto Golfo de California. Sí, todo esto ocurre ¡dentro de un Área Natural Protegida! Evadiendo la ley, CONAPESCA tampoco publica sus supuestos Ordenamientos Pesqueros en el Diario Oficial de la Federación. Todos los esfuerzos emprendidos por la SEMARNAT, por la Secretaría de Marina, por Instituciones de Investigación y organizaciones de la sociedad civil, han sido saboteados por CONAPESCA.

¿Por qué la impunidad? ¿Quién protege a CONAPESCA? ¿Por qué no se le piden cuentas?

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